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feranza

Tiramos petardos

Frío. Enero de 2014. Mediados de mes. Frío, mucho frío, pero es así. En invierno se recrudece. Subí a Jarandilla esta vez solo ( suelo llevarme a alguien con Blablacar). Así que aproveché para llevar garrafas de plástico a la finca. Ahora en el Seat Ibiza que  compré al padre de Juanjo. 4599 BTB. Es buen coche.

Frío como digo. Abro las puertas de mi casa y siento esas paredes que hay que reavivar para dos días.

Pero no quiero hablar de esto. Quiero ir directamente a la tarde del sábado. Salimos a tirar petardos, sí, digo bien, petardos con la bandera americana que venían en una caja. Había muchos y yo la guardaba en el bolsillo del chaquetón militar de camuflaje y tú, con un mechero negro, me ibas pidiendo para estallar. Así es que salimos de donde el campo de fútbol y los alrededores para colocar petardos y echarlos en cualquier lugar donde hubiera un agujero o una casa a medio hacer o un rincón.

Iban sonando como estallidos en medio de una tarde gris , muy invernal, solitaria la calle. Uno tras otro. A veces colocabas muchos juntos para aumentar el ruido. Los metías en botellas que encontrabas en el camino, de latas y cristal. Pero no eran muy fuertes y no rompían nada.

Llegamos al lugar donde está el árbol llamado Carlos . Quiero esculpir un mandala en una roca. Conseguí el sitio, lo ví en una gran roca. Dibujé un círculo. Solo eso, un círculo con una tiza.

Acarreamos ramas para hacer un fuego que nos costó encender. LLegaba la noche.

Como eres impulsivo, me cortaste una llamada por teléfono. Te reprendí, lo hice muy enérgico, casi con ira. Al poco te ví llegar, subirte al asiento de atrás, cabizbajo, llorando en voz baja. Jooooo. Uffff. Me vine abajo. Te grité demasiado y ahora los dos reconocimos que nos hicimos daño. Te invité a que vinieras delante,para hablar contigo, mejor aún para abrazarte y decirte cuánto te quiero y todo , todo lo que te ocurre, me ocurre.

Nos declaramos. Fuimos a comprar quicos y una cerveza a Carrefour. Me dijiste que querías tener 18 años para beberte una Mahou. Nos hizo gracia. Fuimos a casa y jugamos a un juego de mesa con mamá.

 

Badajoz, en mi casa. Lunes 20 de enero de 2014

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Murió Chicho

Ayer me llamó mamá cuando llegaba a casa en Badajoz. Era un día fresco, casi frío. Había caído lluvia por la carretera.

Recibí su llamada y entre sollozos me dijo que Chicho había muerto. Era una muerte anunciada. Todos sabíamos que más pronto que tarde esto llegaría,pues se encontraba padeciendo hace tiempo una enfermedad sin retorno, a base de medicación y cuidados.

Yo lo ví por última vez postrado en su canastilla, resignado, complaciente.

Hablar de Chicho es hablar de una vida paralela a la tuya,pues nació poco antes que tú: el 10 de febrero de 2004 y lo compramos en un antiguo mercadillo de animales en la Plaza de la Alfalfa de Sevilla, a unos chicos de Palma del Río, Córdoba, a finales de abril de ese mismo año. Era apenas un cachorro. Nos costó 90 euros. Tú naciste en octubre y cuando abriste los ojos , él ya estaba ahí, con su energía, su vitalidad .

Ha formado parte de todo este tiempo y en Jarandilla, donde ha dejado numerosa familia, era conocido por todo el mundo.

Cuando te llamé ayer por la noche, no estabas triste, me dijiste, porque según mamá, tienes el corazón de hierro y te has portado como un campeón.

Ahora su cuerpo reposa en una caja en la finca, justo a la entrada donde hice un agujero. Allí colocaremos un árbol en su honor, en su merecido recuerdo.

Su alma vuela, viaja, corre por esos campos y esas calles. En algún lado se posará. Para siempre recordaremos este singular animal, que siempre vivió como quiso, libre y arbitrario.

Talavera la Real, 19 de junio de 2013

La barbacoa

Qué bueno. Es lo que ví, como lo imaginé, casi como lo imaginé pero ampliado de formas y de juego.  Estaba nublado, mejor aún. Hablo del tiempo, fresco inusual para junio. LLegaron de Sevilla Carlos y Arantxa. Ya es habitual verlos por aquí en este tiempo. Nos fuimos a la finca el sábado, con dos niñas: Paula y ahora también Lucía. El viernes cayó granizo, hizo mucho ruido en los cristales del coche. Eso nos dejó a solas por un tiempo, como amparados por la cueva del coche, solos, me confesaste algunas cosas que me sorprendieron: el sexo, tu sexo, tu manera de ir entendiendo estas cosas: la cachimba, haces la cachimba y es como la zambomba, con las niñas. Luego me enteré que es simulado. No sé, son tus descubrimientos. Debo entender tu complejidad, eres un ser en descubrimiento, en subida, ancha y ... en vuelo.

Barbacoa el sábado, de secreto ibérico para los niños, sobre los palets, en torno a la barbacoa junto al pozo. Metimos las bebidas en un cubo. Luego saltábais de alegría, juntos, el campo frondoso y el terreno limpio, olía a la flor del saúco. Fué emocionante.

Querías quemar los rastrojos alisados por la siega. Tuve que mirar, vigilarte.

Con Francisco vas cortando con la hoz, te metes entre las matas y te pierdo de vista. Eres delgado, con las botas de goma te metes en el arroyo, con las botas de montar a caballo. Allí te escondes y te mojas lo pantalones. He saboreado tu halo

Badajoz, 12 de junio de 2013

A veces, solo un poco.

El tiempo, ya he hablado algo sobre esto.

LLegué el viernes por Plasencia. De vez en cuando alguien se viene conmigo hasta Cáceres. Son contactos que saqué de un portal de internet. Contactos para compartir coche. Viajo mejor, sabes?.

El viernes llegué y enseguida fuí a la finca a llenar con el motor, el depósito de mil litros de agua. Todo está floreciente, verde, exhuberante, rebosante de vida, agua, insectos, plenitud.

Bajamos a La Palmera. Yo había quedado con un chico que trabaja en la finca, se llama Alberto. Le he cedido el terreno para que haga lo que guste con él. Es un naturalista. Le gusta la vida amable, el campo, los árboles... Es una persona sensible, un soñador con la maza en la mano.

Hemos tomado algo. En la puerta de la terraza, subes a la reja de hierro, con un trepador, enérgico, " pura fibra". Luego bajas, me provocas muchas veces, me dejo hacer, me aprietas el cuello con tus manos ya firmes, me dejo hacer, me muerdes en las mejillas, me dejo hacer, remueves la mesa y sus copas, dejo hacerte, dejo que marees, que me marees, quiero alinearme con tu ímpetu, rebosarme también entre tus brasas de vida.

Te dejo hacer porque sé que te encuentro, que me encuentro contigo en esos momentos, en estos que ahora revivo. Sé que me llega una vistosa y amplia conformidad de la verdad sobre ello. Algo me dice: " ahí está lo bueno, esa esencia que tiene él. Así que déjate hacer, sin interrumpión, ni una sola palabra, ni un solo gesto de barrera. Ni un cambio en nada de lo que a él le sale de muy dentro ".

Así es que no quiero ni reñirte ni dirigirte. Tan solo me conformo con fijar la mesa con mis manos para que no caiga, con retirar a tiempo tus manos antes de ahogarme.

Podría dejarme morir, si tu carita de cariño y deseo no cambiara.

Podría dejarme ahogar, morir, lesionar si así lo quieres.

No tengo otra intención. Todo lo demás orbita en torno a eso.

Pero llegó el sábado y te tuviste que ir, después del polideportivo y su juego de fútbol. Te tuviste que ir después de descolgarte por los columpios y correr por la hierba del parque.

Te fuiste a una ruta de caballo y el domingo a otra y así.

Yo me quedo un poco triste y recurro de nuevo al vergel de mi finca, a los riegos, los desbroces: azada, hoz, azada, sudor, hoz, agua del pozo, olor, olor, olor que se parece a tí cuando te abres, sudor, y olor, sobre todo olor, muy dentro y muy cerca, muy cierto.

Te fuiste también el domingo así que apenas pudimos compartir nada.

Debe ser así: un momento, elástico como una goma. Y yo enmedio, tratando de estirar más y más, sin fuerza, sin brazos, tan solo, dejándote hacer, mirando, sintiendo y dejando que me quemes una vez más. O que me ahogues, o que me arranques la piel con tus mordiscos....

Talavera la Real, 27 de mayo de 2013

Puente de palo

Mayo, uf, qué explosión. Rendido ante la naturaleza exhuberante, todo en colores , repleto, de vida, de vida por todos lados. La creación en su máxima expresión de vida. LLovió mucho en abril, en marzo y .... de esas aguas.. esos lodos. Así es que tengo un niño que es una alegoría de la vida, una vida ya en la adultez pero que aún se emociona con este espectáculo. Está el primo Vlad, en sus últimos tiempos en Jarandilla. La feria de la Virgen, los puestos de colchones inflados y otros donde poder disparar con una escopeta los corchos y ganar una botecita de jarabe. Te gusta subirte a esos castillos de aire, jugar al fútbol dentro. Admiro tu energía.

Me enviaste tu primer SMS desde tu móvil:  " Bueno ya np ", el día 11 de mayo de 2013. Y luego otros, mientras estaba echando la siesta en Losar: " Jeeee! " ; " Chao:-! " ;" Uppsss:- " ; " El mensaj ant novalia "; " Yo no lo se ytu? "; "Benga di melo:-! ( con un icono de una carita amarilla )". Aunque tiene faltas de ortografía, me ilusionó que te comunicaras ya conmigo por tu cuenta.

Amar, hablemos una vez más del amor. Vamos a Valfrío con Raúl, el vecino. He llevado la caña de pescar y compré una cucharilla. Él tiró la caña, pero nada. Tiraba y recogía. Tú te alejabas para explorar, río arriba. Luego estuvimos en una charca al lado de la carretera a Navalmoral.

El domingo por la mañana, con Fran, el hijo de Fátima. Hicimos una pequeña ruta, hasta el Puente de Palo, ruta de Carlos V. Hacía calor fuera, pero el agua estaba helada. Hablemos del amor. : os desnudásteis para lanzaros al agua. Primero tú, con esa valentía que se arroja al agua, a lo vivo, materia básica, el agua. Ya dije que eres niño de agua. Te arrojase al agua y casi no puedo creerlo. Te grabé con la cámara. Yo estaba tumbado sobre unas hierbas y las rocas en el borde, disfrutando del sol . El amor se siente en las cosas por dentro, en las personas por dentro, quizá incluso desde arriba,pero difícilmente en lo que las viste. Yo te he amado profundamente en el recuerdo pasadas unas horas, quizá un día. Te amo en el recuerdo de verte así, lanzándote sin miedo, pensándote, con tu cuerpo desnudo sobre las piedras.


Pero ahora déjame que vuelva a pensarte. Retazos de tí por todas partes. Tu desnudez. El agua cristalina, agunas hojas llegaban cerca de la orilla, pero caía el agua por cascadas pedregosas haciendo ruído y dando espuma. Entonces, me mirabas para ver si yo te miraba y con mi mirada calmada, segura, seguro tú entonces, te arrojabas al agua. Cristalino como ella te hacías pez, desaparecías por un momento y surgías de nuevo con tu cabecita alisada, tu pelo pegado, alegre, excitado.
Me dejaba amansar por la calidez del sol y reposando mi cabeza sobre la piedra gastada, me dejaba ir entre esta escena, sin añadir ni quitar nada de lo que en ella estaba contenida. Con Francisco, desnudos los dos, de parecido cuerpo, caminabas sobre las enormes graníticas piedras. Como dos salvajes, de un lado a otro. Yo os dejaba hacer, labios casi temblando, secándose al sol vuestras ropas, mocos en la nariz, sacar el momento, la esencia de la tarde, de la primera tarde, de esos momentos que el sol nos brinda.
Tengo envidia de ese agua que perturbaste, de esas huellas que dejabas, de esas piedras que lanzaste.
Me voy con todo ello a este recipiente etéreo , con ese recuerdo, que no quiero olvidar.
Me hiciste vivir, semilla que crece, una vez más, agradecido,agradeciéndote.
Badajoz, 13 y 14 de mayo de 2013

Los cerezos en flor

Fin de semana de nuevo juntos.

El viernes jugamos con Paula y otra niña, al final de la calle, al boley ball. Te cogí a hombros, estabas cansado. Por el camino , de vez en cuando , me ibas dando besitos en el cuello.

Tras el tiempo revuelto, al fin la primavera ha estallado. Todo lo vivo emerge, todo lo oloroso, huele, todo aquello que puede ser, es.

Así lo he visto yo y el sábado cogimos el coche para ir al Jerte por Jaráiz y Piornal. Fué subir para luego bajar al valle donde los cerezos se extienden en innumerables parcelas. Curvas y más curvas. Al fin, en Navaconcejo, junto al río Jerte, comimos . Te tumbabas sobre una gran piedra, con tu bocadillo de jamón de pavo. Disfrutabas con el agua y con el sol. Antes, mientras me entretenía fotografiando una gran cascada de agua, tú te desafiabas una vez más subiendo por la ladera escarpada y posándote sobre una lancha. Desde ahí debe haber una gran vista.

LLegamos a Navaconcejo. Todo verde. La gente paseando y eso hicimos nosotros después de comer, dar un paseo al lado del río entre cerezos. Disfrutamos los dos y tú me ibas contando cosas . Me gustaba que me hablaras y me daba cuenta cómo has madurado. Tus pensamientos, actitud, inteligencia..

Ahora caminamos con más soltura. Aprecias las cosas hermosas y vas conociendo mis gustos. Nos estamos adaptando mejor.

A la vuelta, paramos en Rebollar. Allí encontramos , en la Plaza del Enroyao, a un niño que se llama Daniel y jugamos con él a la pelota, un balón con el escudo del Barca y las firmas de sus jugadores. El niño disfrutaba y a tí te gustaba .

Paramos en Navaconcejo a tomarnos algo. Pediste un vaso de leche. Pagaste tú con mi dinero. Te manejas bien. El camarero te dió un chupa chups, que enseguida te metiste en la boca.

A la vuelta, paramos al pasar Piornal, en un terreno devastado por el fuego, de pino y matorral. Todo negro, el suelo con cenizas.

Paramos a que hicieras caca y luego, te fuiste a buscar ramitas verdes de brezo, de brezo en flor , que fuiste colocando en algunos lugares quemados , en el suelo. Me preguntaste si brotaría, si serían capaces de agarrar en el tierra . Esto es difícil de saber, creo que no, pero me llenó de emoción comprobar tu amor por la naturaleza.

Desde B.A. Talavera, 15 de abril de 2013

 

El Trabuquete

Ha pasado algo de tiempo, pero quiero recordar algunos momentos de la Semana Santa.

No viajamos, viajé yo hasta Jarandilla para verte. Y nos quedamos por ahí, ya que el mal tiempo lo llenaba todo. Viento, lluvia e incluso frío. El mes de marzo más lluvioso desde hace mucho tiempo. Así que nos quedamos en casa, algunos días enteros sin salir y jugando con las maquinitas.

El sábado nos dió una tregua y aprovechamos para caminar, para subir hasta el Guijo y luego, desde el mirador, entre un sendero sinuoso, que te encantó, coger el camino hasta el Trabuquete. Ibas subiendo, algunas veces separándote algo de mí para hacer alguna cosa, pararte con las piedras, con el agua, con lo que encuentras por el camino. Hay mucha gente subiendo y bajando. Agua por todas parte y allá arriba, las cumbres nevadas. LLegamos al Trabuquete. Te sorprendió ver tanta agua  te descalzaste para meter los pies dentro. Comimos de bocadillo y vuelta.

Me ha gustado hacer esto contigo. Me he sentido bien y creo que nos hace cómplices.

Desde la Base de Talavera, 15 de abril de 2013

La sexta pantalla

No hice nada para parar, no hice nada para dominarme. Me dejé llevar contigo a la emoción que desplegaste cuando conseguimos algo juntos. Era la sexta pantalla, la de tirar los bolos con obstáculos en la wii, en ese juego que nos entretuvo mientras llovía en la calle.

Me dejé llevar contigo. Te propuse una nueva manera de tirar la bola, a la izquierda, al borde de la canal, así fuerte, salvando por este lado el obstáculo.

Y cuando lo conseguiste: ¡ Lo hemos conseguido, ha sido milagroso, pero lo hemos conseguido! Gritábamos y gritábamos sin parar.

Vi tu cara abierta, tu boca sonriente, brillante, como tus ojos. Te noté lleno de júbilo como te lanzabas a mis brazos. Saltamos y gritábamos hasta caer sobre el sofá del salón.

Mamá nos reprendió, como suele siempre hacer, quizá por inercia, pero aún así saltamos y saltamos hasta el final.

Lo conseguimos tras varios intentos fracasados. Fue un triunfo que nos unió.

Todo el fin de semana, casi sin tregua, lloviendo y lloviendo. Hay una humedad en la zona impresionante, agua por todos lados y un verdor vivo. Los árboles comienzan a mostrar sus puntas verdes en los brotes, se pudren los restos del tabaco, florecen los prunus, algunos almendros, algunos cerezos.

El domingo te pude ver vestido de monaguillo en Santa María de la Torre. Te esperé en la calle con un paraguas. Fuimos a Lunares a comprar chuchas.

Agua, agua y más agua. Fin de semana líquido.

Talavera la Real, 11 de marzo de 2013

Amor por el fuego

Finales de febrero. Este fin de semana ha sido frío, pero ha salido el sol después de lloverme el viernes por la autovía. Sobre todo, al pasar Trujillo, que casi no se veía la carretera

Juntos un fin de semana frío. Nieve en la Portilla, azul el cielo y la luna de febrero casi llena.

El sábado por la mañana salimos a jugar al fútbol y luego, a tomarnos algo frente al quiosco, sentados en un banco, al sol, una cerveza yo , una fanta de naranja tú. Nos reímos de la historia de Juan Sin Miedo. Como es posible que no tenga miedo de esas terribles fieras y sí lo tenga de un vaso de agua que le tiraron a la cara mientras dormía ¿??.

El sábado por la tarde, estuvimos en el 9º cumpleaños de Laura, la de Talín, en el antiguo bar El Jardín, frente a Santa María de la Torre. Te subes por las tapias de piedra, saltas la verja de hierro, te subes a las ramas secas de un eucalipto…..

Te gusta el fuego, creo que lo adoras. Fuimos un rato a la finca después de que te enseñara a memorizar el siguiente poema, en uno de tus ejercicios de lengua:

 

Un  andaluz muy guasón

Hablando de ortografía

Quiso dar una lección

Y dijo que se escribía

Con hache, melocotón

Perdone usted que le tache

Dijo un hombre de seso

Que para que pueda ser eso

Donde se pone la hache.

La hache?.  En medio del güeso

 

Anónimo

 

En  la finca, en el camino, con un mechero has prendido fuego al que luego alimentas con todo lo que encuentras. Ejerce sobre ti una gran fascinación y lo entiendo. En eso eres como yo.

Murió Rufo, el vecino de abajo y su mujer Consuelo, me regaló una botella de vino de pitarra que hizo él y un cuchillo que corta como una navaja

Talavera la Real, 26 de febrero de 2013

Reyes Magos de 2013

Tienes ocho años. Acudo el fin de semana con el lunes inclusive de festivo, puesto que el domingo es Reyes y trasladan la festividad.

LLego por Plasencia, con tiempo, pues fuiste con mamá a recoger al primo Vlad a Madrid y llegarás tarde en este viernes. Así que tendré que esperar al sábado para verte. Y eso hice. LLego a mi piso, frío y solitario y me entretengo haciendo cosas.

Ahora eres muy amigo de Raúl, con quien tanta amistad tuviste en los primero años. Es vecino, así que podéis estar juntos cuando queráis. Él tiene dos años más que tú, pero compartís mucho y a tí te gusta su avanzadilla.

Hemos ido el sábado a la hípica. Ya tienes tu destreza y conoces bien el terreno. Mientras cabalgas, he ido a comprar una estufa de butano, para conseguir algo de calor en el piso.

Cabalgata por la tarde - noche, desde la Avenida de la Universidad. Nos peleamos por los caramelos en el suelo. Te voy diciendo : " Mira Carlos , allí " !. Te afanas en cogerlos todos. Hay verdadera competencia. Mamá no hace más que llamarte : Carlos, Carlos. !. Luego, recoges muchos y te los vas metiendo en la boca. No guardas para luego. Te reprendemos por ello y por la dosis de azúcar que te metes para el cuerpo.

Recuerdo un momento: Estás en el sofá de casa en Jarandilla. Te reprendo, y esta vez, en lugar de contestarme, vienes a abrazarme y pedirme perdón. Has hecho algo sin pensar, espontáneamente, como eres de carácter. Pero esta vez, créeme, hijo mío, me has emocionado verdaderamente. Te has acercado a mí para reconocer tu falta. Te quiero, te quiero, te quiero.

Los Reyes te han traído un nuevo helicóptero teledirigido, un microscopio, un libro de los Records Guiness y algunas cosas más.

Te apasiona el helicóptero, pero cuesta volarlo, es muy sensible. Hemos ido a merendar a Losar. Te has tomado dos vasos de leche con cola - cao turbo y galletas digestivas. Te ha gustado.

El lunes por la mañana fuimos a la finca para quemar rastrojos, agrupando cartones que traje. Están húmedos y tardan en arder. Hacen un humo espantoso, una columna de humo blanco. Me pides herramientas y mecheros. Te vas por ahí a ver qué puedes hacer. Mientras, yo voy cortando los pastos secos y dejándolos en el camino para que podáis quemarlos. He ido por la mañana para remachar unos hierros sobre el sombrajo que estoy haciendo. Me gusta este lugar, me siento bien, no me importa estar aquí por mucho tiempo.

Talavera la Real, Base Aérea, 10 de enero de 2013

Navidad en Villaralto

Fuimos a Villaralto por Navidad. En el viaje, reconocías casi todos los pueblos por los que pasamos: Trujillo, Herguijuela, Zorita... Querías llegar y no nos paramos en los embalses de la Serena, como otras veces. Ya me recordaste tus parades y me asombró tu memoria. LLegamos a Villaralto de noche, el sábado, después de que hicieras tus pinitos en la hípica de Navalmoral y consiguieras una nueva medalla. Allí almorzamos también. Así es que cuando llegamos, estaban todos allí: los primos, con el primito Eduardo de poco más de un año, los tíos, los abuelos, todos.

La Nochebuena caiste enfermo con grastroenteritis, así que Papa Noel tuvo que esperar al domingo por la mañana. Vomitaste en el salón varias veces y en el baño, ya con nada en el estómago. Un virus te entró y te llevamos al centro de salud de El Viso. Allí te mandaron varios supositorios que te pusimos María Jesús y yo. También un enema para hacer cacota. Así es que pasamos la noche sin tí, en el salón y tu en la habitación adyacente, durmiendo, pobre mi niño, durmiendo y soñando quizá en Papá Noel y con la sed que tenías, en toda el agua del mundo. Por la noche me quedé contigo a dormir, así es que nos abrazamos y de vez en cuando me dabas golpes porque roncaba.

Pero bueno, el día 25 fué diferente y vinieron los regalos: Monopoly Millonario ( que te compré yo ) y sobre todo un helicóptero pequeño dirigido a remoto con un mando. Así es que estuviste todo el día con este chisme entre tus manos y las del primo y al final se rompió una hélice.

Volvimos el día 26, que lo tenía libre e hicimos el viaje sin problemas hasta Trujillo , donde te esperaba mamá.

Talavera la Real. Base Aérea, 8 de enero de 2013

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Entre la humedad. Un velo de tu infancia

Madre, cómo estaba la tarde, madre !. Pocas veces, recientes veces, he visto tanto humedad al llegar a La Vera. Es una noche de otoño como pocas, tan cubierta, tan húmeda, tan oscura.....!. Avanzaba con el coche desde la Torreseca, deseando sacar alguna foto medio nítida, cayendo la tarde, sobre las seis y pico, pero nada, imposible. Todo era una gran cortina de lluvia y humedad, impresionante y cautivadora, con un misterio ... madre, madre qué misterio.

El agua corría como leche derramada por la calle abajo. Me detuve con el coche frente a la fuente, corrí a llamarte, mamá me dijo que estabas en el centro cultural. Subí al coche y en ese momento pensé que seguiría ahondando y socavando las nieblas para encontrarte cuántas veces hiciera falta. Casi no podía ver la carretera: cristales empañados por dentro, el ventilador hacia la luna delantera para tratar de despejar esa neblina, luces que no alcanzan, destellos de otros vehículos....

Puedo separarme de todo pero no de tí, ni de mí en este lugar detrás de tí. No, eso no podría hacerlo. Todo cobra un sentido delante tuya. Así es que la aventura de venir a verte se materializa en una emoción sin igual: llego al centro cultural, al lado, vestido aún de militar, botas mojadas, ropa mojada, noche, noche, luces, charcos.. Subo la pendiente, entro por la puerta de atrás, camino por los pasillos resbaladizos, y al fondo, biblioteca para adultos y niños y..... ! Sorpresa ¡ : te encuentro sentado junto a una mesa con un libro de cómics.

Me miras de lado,te miro, tratando de sostener tu mirada y al final, siempre me haces lo mismo: te da un poco de vergüenza . Y entro y te beso, tu carita fina, algo fría, bien abrigado, botas para el invierno, esas finas piernas de pitillo, cazadora abierta, tu pelillo castaño, boquita pequeña, cara afilada, porte travieso, inquieto... Te miro y me veo, reflejo, reflejo. espejo, mi espejo.

Me emociono al comprobar que te gusta la lectura.  Aparece una ficha sin rellenar, que relleno y con ello, autorizarte para llevarte prestados los libros a casa. Así que firmo y al lado, tu pequeñita y primera firma : pones F S B y redondeas con un garabato. Todo en trazos simples y con poquito espacio. Me das tu explicación: La " F " de Fernández, la  " S ", letra final de Carlos y la " B ", porque te gusta..ea. así es, y como buen fundador de tu criterio, levantas la cabeza casi sin avergonzarte de ello.

Me ha impresionado , siempre lo hizo, tu fuerte carácter, tú mismo ante todo, tu sello, tu identidad, singularidad.

Te noto siempre así ya, como una persona distinta , diferente. Estoy seguro que serás tú mismo.

Casi con lágrimas en los ojos, en Losar, a catorce de diciembre de 2012 

Mis 43 años

Bueno, llegó el 13 de diciembre una vez más. Ahora son 43 los años que me sostienen. Cuarenta y tres. No sé realmente qué significa esta cifra, pero no me siento ni mejor ni peor, tan solo , comienzo a recordar cuando mi padre tenía esta edad, lo que ocurría en aquel tiempo, y sentir lo deprisa que se ha acercado el tiempo hasta este momento. Decir que el tiempo pasa deprisa creo que es una perspectiva determinada. El tiempo pasa como pasa. Hay días que se hacen largos y otros, la mayoría, son días como " de relleno ". Pero cada día tiene una flor.

Me he vestido con mis atuendos como cada mañana, cogido mi coche, un poco atormentado por el frío, carretera con niebla, la ciudad aún por la noche, unos siete u ocho grados de temperatura. He llegado al trabajo, como un día cualquiera de diciembre y la mañana pues va pasando a su ritmo aquí, en esta cueva, en esta oficina donde se está calentito y uno permanece sentado casi todo el tiempo.

Son cuarenta y tres años arriba, detrás, delante, debajo, ... Qué más da !

Sigo en mi vida, a veces, como en esta época, metido entre las nieblas de la mañana, penas y glorias de una vida, la mía.

Hay varias cosas que me iluminan, pero también hay sombras, sombras y caminos, muchos caminos entre la niebla.

 

Talavera la Real, 13 de diciembre de 2012

En casa, noviembre, lluvia.

Bueno, al fin parece que lo he conseguido. Este fin de semana pasado te viniste a Losar, al fin, a pasar el día conmigo y al fin, la noche. El viernes nos quedamos en Jarandilla, pues fuí a verte al cumple de Héctor que lo celebraron en la piscina. Luego fuimos con Luca a la Palmera, hasta que te dejé en casa.

El sábado, día lluvioso, tardamos en convencerte, pero al final viniste a Losar con una muda y tus libros de deberes. Nos quedamos allí todo el tiempo. No hubo más remedio, pues llovía y hacía mal tiempo. Así que empleamos la tarde en cocinar, quemar ramitas de olivo sobre las velas que encendiste y antes, en jugar al fútbol en el campo de fútbol de Losar, por primera vez. Estaba todo embarrado y había dos niños. A la vuelta, cogimos aceitunas en un olivar y las rachamos con la tabla para curarlas. En el salón hay un olor a vela y cocina, a pollo con arroz. Vemos videos de humor y hacemos los deberes de mates.

Cuando va cayendo la noche, nos metemos en la cama y me agarras para estar muy cerca de mí.

Por la mañana, desayunamos y tras seguir con los deberes, nos fuimos a Jarandilla, para vestirte y acudir a la misa de los domingos, donde te colocas con otros niños delante y yo, mientras, me voy a dar una vuelta por el camino de la Ruta del Emperador, donde están construyendo chalés y edificando por todos lados, a pesar de la crisis.

Por la tarde te fuiste al cine con mamá y Vlad, así es que me marché a comer y luego a Badajoz.  Cuando te despedí, me recordaste que te había gustado dormir juntos.

Te quiero, chiquitín.

Talavera la Real, 20 de noviembre de 2012

Con la bici.

Bueno, todo ha sido muy breve, muy breve.

Comienza noviembre. Había cogido unos días de asuntos propios y viajé con la furgoneta a Sevilla, Motril y luego, por la provincia de Jaén. El día 1 , día de Todos los Santos, fué jueves y el día siguiente, llegué por la tarde . Había llovido, en algunos lugares, incluso provocando desbordamientos y desgracia.  La Vera estaba húmeda, como en sus mejores tiempos.

LLamé a mamá por si estabas en casa, pero me dijo que fuiste con la bici a buscar golosinas al quiosco. Así es que fuí a buscarte. Me acerqué por la Avda. Soledad Vega Ortiz para ver si te veía y pasado el consultorio, por los bares, conduciendo tu bici, allí estabas. Te sorprendió verme. Me alegró mucho verte, aunque en un principio me costó algo de trabajo reconocerte, así , de lejos, tan independiente ya, con tu bici, tu primer transporte, las primeras alas.....

Nos abrazamos. Te miré emocionado, como el enamorado padre que soy.

Nos fuimos a comprar lo que querías al quiosco: unos cromos y una pequeña moto que se pone de pié, una moto como la de Dani Predosa. Te gastaste casi 4 euros, toda una fortuna. Con la moto, venía una rampa de cartón que había que montar. Así es que para merendar, echamos a andar la moto en la cafetería donde venden dulces. Me gusta ese clima. Tiempo otoñal fuera, humedad...Y nosotros dentro, jugando. Pediste un dulce cubierto de coco y una botella de agua pequeña y fría.  Te acompañé a casa, cogimos un balón de fútbol y nos fuimos a jugar al polideportivo. Encontramos a un chico que jugó con nosotros: Iván, de 12 años.

Cuando volvimos a casa, casi sin luz para jugar, me llamaron desde el trabajo:

Un piloto murió como consecuencia de un accidente en un F-5, en un avión de guerra, en las pistas de Talavera y tuve que regresar a Badajoz, para asistir el sábado a los funerales.

Viniste con el primo Vlad a Losar para recoger chismes en la furgoneta y llevármelos al trastero que compré en Badajoz. Así es que fué todo muy rápido y breve.

Me llama mucho la atención el gran salto de independencia que estás dando. Me quedo impresionado, emocionado, pero al mismo tiempo, un poco nostálgico, quizás es normal, pero lo recuerdo y casi me echo a llorar.

Tu padre, Talavera la Real, 6 de noviembre de 2012

Cumples 8 añitos

Ocho añitos, redonditos como dos balones. Vino el abuelo y María Jesús. Vinieron el sábado y yo, llegué el viernes y te encontré, como un chico, como un chaval, con tu bici en la puerta de casa, solo, sin mamá. Así te mueves ya casi por todo el pueblo y te alejas de mi pedaleando. LLegué y justo al lado del pilar de Sopetrán, nos dimos un abrazo. LLevábamos tiempo sin vernos, desde mediados de agosto, en que me marché de vacaciones y luego septiembre en este gran viaje que he terminado recientemente por Bulgaria, Grecia y Turquía.

De Estambul te traje una equipación de fútbol del Galatasaray con camiseta blanca y lineas rojas y amarillas, pantalones negros y calcetines blancos. Te la probaste en casa y aunque te quedaba algo grande, te viene bien.  Entonces nos fuimos a jugar al fútbol al polideportivo y la usaste por primera vez.

El sábado vino el abuelo y te trajeron regalos, también del tío Eduardo y Verónica.

En la piscina celebramos el evento y sostuve la piñata.

Cuando llegamos, mamá te tenía castigado de frente a la pared y llorisqueabas. Había carrera de sacos y tumbaste a los niños, que indefensos, caían como fichas de ajedrez. Me hacen gracia tus cosas, actividad congénita, sudor en tu cuerpo, carreras, detrás con un palo, corres hasta esconderte. LLegaron Victor y Mari, algunos amigos de mamá, noche de otoño, fresquita, cumpliste 8 años, te quiero

Talavera la Real, 11 de octubre de 2012

Solitario

Eres solitario. Me gusta mucho que seas así. Me hace gracia y me emociona cuando estamos en la garganta El Vadillo, en Losar, con la pareja de Sevilla, Carlos y Aranxa y de pronto, subiendo por el curso del agua, te veo ocultarte entre los alisos, sobre la roca, allí solo, te veo, a lo lejos. Estoy sentado, a la sombra ( ya sabes que trato de huir del sol por mis dolores de cabeza ) y mirando a la gente bañarse. Te veo subir rápidamente entre las rocas resbaladizas y adentrarte en el bosquecillo, subir a una gran lancha de granito y quedarte allí.

Otras veces te veo tumbarte boca abajo sobre una gran roca lisa o bien, coger una piedra de ladrillo y escribir algo.

Me tenías preparada una sorpresa: era un bote de pintura de espray de color plata. Con ella hemos retintado la palabra " Carlos " y la flecha en la roca . También escribiste tu nombre en otra piedra cercana.

El domingo te marchaste a Rumania. Me dejásteis en la puerta de mi piso en Losar. Nos besamos, hicimos un gesto igual, cómplice. Te ví una alegría en tu rostro como pocas veces. Te quiero

Talavera la Real, 14 de agosto de 2012

Barbacoa en la finca

Bueno, no está mal. LLevamos varias semanas, varios sábados, haciendo barbacoa en la finca. Esta es la manera más parecida a estar de cámping y encima, solos en medio de la vegetación aún frondosa. Metemos el coche y de él bajamos los alimentos que compra.mos en el DIA. Salchichas, a las que ya te has acostumbrado a comer a la brasa y las eliges tú, sardinas, por supuesto y de las que vas cogiendo el sabor y te gusta, patatas cortadas a rodajas con piel y todo. Al lado del pozo tengo instalada la barbacoa portátil, un cacharro con muchos años ya, pero válido. Al lado, una mesa de cámping y carbón.

Te gusta encender el fuego y añadimos palitos y pasto. Con unas pastillas blancas, provocamos la llama y poco a poco y con la ayuda de un cartón, se van haciendo las brasas. Luego, sentados en un palet, comemos. En el cubo ponemos las bebidas que elegiste para tí: nestea de diferentes sabores, como siempre y para mí, cervecitas. Te gusta abrirlas para mí y yo hago lo propio para tí. Es una forma saludable de compartir y allí, en ese rincón, podemos hacerlo sin nadie, sin tapujos y en total libertad. Poco a poco va oliendo a pescado a la parrilla y aprovechamos la sombra del castaño para estar.

Has cogido algo de postre y mientras me tumbo un rato sobre una toalla, tú enredas en el coche, cambiándolo todo de sitio.

Luego, cojo cubos de agua, te pones el bañador y te los arrojo encima con energía. De la emoción te ríes, te encanta y a mí me emociona. Te arrojo uno y otro y te da un gusto extraordinario

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Sobre las piedras

Me encanta verte así: Te acabas de bañar en las pozas, te veo sumergirte después de tirarte de cabeza, en el agua cristalina del baño. Es verano, julio. Hace calor y enseguida te pones el bañador y descalzo, corres al agua. Juegas con la arena o te entretienes mirando al lado de la charca y después, saltas al agua y te veo bracear y patalear rápidamente para alcanzar la orilla.  Pero hay un momento en que te despistas y detrás del puente, subes a una gran piedra de granito y te echas sobre ella como si de un colchón se tratara; boca abajo, tendido y desnudo, agarrándote al calor que absorve la piedra, como así dices, como así sabes. Al calor que desprende la mole eterna granítica, piedra sensual y más aún con tu cuerpo moreno sobre ella, tu cuerpo terso, lineal, perfecto.

Nos hemos dado un baño y ahora descansas ahí. Te gusta estar solo a ratos y haces pequeñas presas junto a la corriente de agua.

A primeros de julio viajamos con la furgoneta a Valencia. Un viaje largo y caluroso. Playa de la Malvarrosa, frente al balneario de Las Arenas, como cada verano. Hace calor y bochorno. Hablamos de las chapas de las botellas de cerveza que coleccionamos. Te veo extenderte sobre el colchón, cansado, o quedarte dormido en el asiento de atrás, tumbado. Valencia y el primo Toni. Paso las horas durmiendo, descansando del calor, del bochorno. Duermes conmigo varias noches y luego, con el primo y Guillermo. Hemos ido a la playa y al cine: Spiderman 4. Os dejé solos a los tres. Me fuí a leer a Zoe Valdés: La nada cotidiana. Valencia, calor, bochorno. Esas chimeneas de ladrillo, esas grandes avenidas y el barrio del Cabañal, con sus casas de colores apagados.

A la vuelta, paramos en Cuenca. Apenas pudimos darnos un pequeño baño con una familia de Italianos que venían de una boda en Tebar. Estábamos muy cansados.

Me gusta recordarte sobre las piedras, tumbado. Y también, cuando compartimos una pequeña barbacoa de sardinas y salchichas en la finca, con el carbón que recogimos de una hoguera apagada. Me gusta verte brindando con nestea y yo con cerveza. Tú me abres mi lata, yo la tuya. Somos padre e hijo, nos queremos. Lo vivimos.

Banderas

Banderas de España, insignias colgando de los balcones, en las terrazas, de las ventanas. Banderas por todos lados. Eurocopa de Polonia y Ucrania. Entonces, ahora, somos partícipes de una causa que se extiende en los hogares, por las calles, en la televisión, sobre todo ahí, allí. Eso es otra cosa. Detrás de la pantalla: La prima de riesgo a 572 puntos, España al borde del rescate. El bono español al 7,11 por ciento. Estos temas de economía...... A todos nos quieren someter al miedo, a todos. Bajo estos datos la sociedad sigue su curso y en una playa de Maro, una pareja se goza detrás de una sombrilla. Esos políticos con sus corbatas... Muñecos de cera, imágenes que un día quedarán amarillentas en la portada de un periódico y nos olvidaremos. De igual manera que nos olvidaremos de nosotros y de nuestra vida si seguimos atentos a ellos. Dejémoslos en paz. A mí , dejadme con mis legumbres, mi arroz, mi puchero de sustancias básicas: mi tomate, cebolla, ajo, mi aceite... y luego, cocer todo a fuego lento y a la boca, en el plato. Platos de siempre y el hombre, muy vivo y despierto para la danza y el viaje, para el sentimiento y el amor, y el deseo y la mirada puesta en el horizonte y pisando en los caminos dejando huella. Hombres que sienten , que aprecian, que viven y sufren, sudando a cada instante en sus vidas. Amando en cada momento aquello que nos rodea.

Dejadme con esto e iros al carajo con vuestra prima de riesgo, vuestros bonos, vuestros rescates.. .Y dejad a la gente, que sabe que detrás de un plato de arroz con pollo puede estar contenida toda su vida, que no se necesita más, que solo el amor viene a cambiarnos, solo el amor, la entrega, la maza y la idea.

Antonio, Motril, 18 de junio de 2012

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