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Navidad en Villaralto

Fuimos a Villaralto por Navidad. En el viaje, reconocías casi todos los pueblos por los que pasamos: Trujillo, Herguijuela, Zorita... Querías llegar y no nos paramos en los embalses de la Serena, como otras veces. Ya me recordaste tus parades y me asombró tu memoria. LLegamos a Villaralto de noche, el sábado, después de que hicieras tus pinitos en la hípica de Navalmoral y consiguieras una nueva medalla. Allí almorzamos también. Así es que cuando llegamos, estaban todos allí: los primos, con el primito Eduardo de poco más de un año, los tíos, los abuelos, todos.

La Nochebuena caiste enfermo con grastroenteritis, así que Papa Noel tuvo que esperar al domingo por la mañana. Vomitaste en el salón varias veces y en el baño, ya con nada en el estómago. Un virus te entró y te llevamos al centro de salud de El Viso. Allí te mandaron varios supositorios que te pusimos María Jesús y yo. También un enema para hacer cacota. Así es que pasamos la noche sin tí, en el salón y tu en la habitación adyacente, durmiendo, pobre mi niño, durmiendo y soñando quizá en Papá Noel y con la sed que tenías, en toda el agua del mundo. Por la noche me quedé contigo a dormir, así es que nos abrazamos y de vez en cuando me dabas golpes porque roncaba.

Pero bueno, el día 25 fué diferente y vinieron los regalos: Monopoly Millonario ( que te compré yo ) y sobre todo un helicóptero pequeño dirigido a remoto con un mando. Así es que estuviste todo el día con este chisme entre tus manos y las del primo y al final se rompió una hélice.

Volvimos el día 26, que lo tenía libre e hicimos el viaje sin problemas hasta Trujillo , donde te esperaba mamá.

Talavera la Real. Base Aérea, 8 de enero de 2013

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